
18/03/2010
COLECCIÓN CUSTO GROWING: OTOÑO 2010 - INVIERNO 2011
Tras la cálida acogida que tuvo la primera colección infantil de Custo, llega una segunda propuesta mucho más extensa y completa, que nada tiene que envidiar a las colecciones que la marca lanza para hombre y para mujer.
Custo Growing ha recibido muchos mimos de Custo y David Dalmau, y el fruto de tanta dedicación ha dado muy buenos resultados: El proyecto ha crecido tanto y tan rápido como crecen ahora los niños.
Custo Growing, pensada para niños y niñas de 4 a 14 años, propone un guardarropa completo y extenso, ni cándido, ni pueril, a base de prendas y complementos llenos de color y fantasía, elaborados hasta el último detalle, con la misma exigencia que las prendas de las colecciones adultas. Muchas más prendas que chiflarán a los más pequeños, y muchos más accesorios para completar los looks.
La propuesta concentra le esencia de la marca Custo: la fuerza de los estampados, la sorpresa de los materiales, la riqueza de los detalles, el estilo de las prendas; y los adapta a las particularidades del mundo infantil. Son prendas pensadas para resistir la actividad inagotable de los niños, su incesante movimiento y sus ideas de bombero. Prendas que además, sirven para presumir y que, para alivio de sus papás, acaban todas en la lavadora, incluido el calzado y los abrigos de piel ecológica.
Con espíritu optimista y positivo, en su filosofía prima la diversión, la expresividad, las mezclas y la voluntad de dar a los más pequeños la posibilidad de llevar prendas diferentes y originales, nada aburridas y poco frecuentes en el universo infantil.
LA COLECCIÓN DE NIÑA
Los sueños de las coquetas, de las rebeldes, de las resabiadas, de las locas por la moda, de las ingenuas, de las insumisas, de las descaradas, de las presumidas, de las alegres, de las complicadas, de las perezosas, de las bailongas y hasta de alguna cascarrabias se verán cumplidos en las prendas de una colección que mezcla dos universos: el de los básicos que expresan el alma de Custo Barcelona, y el de las prendas más arriesgadas que desarrollan el concepto de Lowxury (Low Cost+Luxury).
Camisetas de algodón y jerseys de punto fino juegan con los escotes y el largo de la manga y sirven como excusa para imprimir los estampados oníricos que llenan los sueños infantiles. Paisajes amables, margaritas con largas pestañas, osos polares bajo un cielo turquesa, flores exuberantes, aves majestuosas, gatos enamorados, el mismísimo paraíso terrenal, enormes collares, broches y joyas, y la desenfrenada actividad de la muñeca Suki, compiten en colorido con estampados gráficos, lemas con mensaje, rayas y listas de distintos anchos o flores mini. Para usar de comodín, camisetas y cisnes de mezclilla de colores en lana fina.
Hay una importante variedad de sudaderas y de camisetas-canguro en felpa y en algodón, con capucha, animadas por los estampados florales y de piezas de joyería, o teñidas en degradados de tonos jugosos, con algún dibujo o lema superpuesto. Las rebecas y túnicas de canalé están tintadas directamente sobre la prenda con enormes manchas de colores chillones.
Las prendas más originales de ésta serie, son los abrigos-bata de rayas en colores avejentados, con capucha y cinturón, hechos en felpa sin rematar y con los pespuntes en tonos en contraste; también son especiales las camisetas con cuerpo de algodón y mangas de seda que juegan con los estampados.
El colorido es alegre, lleno de energía, con decididos toques de colores jugosos en gamas de tonos brillantes: Verde manzana, azul cielo intenso, fucsia, amarillo limón, rosa pastel, blanco de nieve, naranja, violeta, azul real, rojo tomate, pistacho, verde billar. Declaraciones positivas de principios. Dosis contagiosas de alegría.
Los patrones se esmeran cuando llegan a las blusas, las túnicas y los blusones, que combinan formas ligeramente oversize, con cortes tradicionales de inspiración folk, oriental, o romántica. También hay prendas que engañan a la vista y juegan a parecer dos prendas superpuestas, como camisetas sobre blusas.
Utilizan tejidos como el algodón, la seda o la viscosa mate, suave y con aspecto de lana fina, y a menudo están teñidas en degradado. A los estampados coloristas y figurativos de algunas túnicas con escote de chilaba, se añaden otros estampados más discretos: flores menudas de inspiración Liberty, rayadillos rústicos, cuadritos Vichy o rayas bicolores.
Los plastrones-joya o de volantitos, además de las mangas farol, y los ribetes trenzados, son algunos de los detalles más llamativos.
La colección está pensada para coordinar siluetas completas, en un juego en el que se tienen muy en cuenta las superposiciones, que hacen más suculentas las mezclas. Se han aumentado las propuestas de partes de abajo, para dar infinitas opciones al divertido rompecabezas que es Custo Growing.
Los pantalones bombacho de aspirante a Sherezade son de terciopelo envejecido, en colores brillantes. Los turcos de tiro largo juegan con las rayas y con pespuntes de tonos fluo y acaban a meda pierna. Los bombachos de viscosa mate, también con el tiro largo, parecen de fina franela y llegan hasta el tobillo sazonados de pequeños estampados Liberty. Además, están los leggin: la prenda que coordina más fácilmente y permite dar mejor las volteretas.
Las faldas para niña son coquetas y femeninas, cortadas en materiales con caída, como la seda, y llenas de frunces y movimiento. Son perfectas para echarse un baile!
La extensa propuesta de vestidos dejará a las niñas indecisas boquiabiertas durante un buen rato. Los más sofisticados beben de la inspiración de Lowxury, con sedas estampadas con motivos de faunas y floras transformadas por colores intensos, llevan preciosos plastrones decorados, o escotes ribeteados con sedas lisas en contraste y tienen formas sueltas, fluidas, con mucho movimiento. También los hay de terciopelo brillante con ribetes de colores que rematan los bajos.
Además, el punto fino, en algodón o lana, se usa para vestidos más cotidianos, cómodos y un punto hippies, con manchas, deslavados, rayas multicolores y grandes monigotes estampados.
Las prendas de abrigo son las grandes estrellas de la colección, muchas de ellas son reversibles, todas son calentitas y usan unos materiales tan increíbles como las pieles de pelo ecológicas. A pesar de su aspecto –imitan al leopardo o al zorro, o a la piel de cabra– se pueden lavar en la lavadora.
La mayoría son abrigos, chaquetones y hasta chalecos, tratados en doble faz. Por un lado están estampados y por el otro son de pelo de colores brillantes o con manchas animales. Los chalecos, con dibujos en tonos apastelados, utilizan la piel de cabra ecológica de colores como ribete y recuerdan los setenteros chalecos del flower-power.
Los plumones lucen distintos acolchados y formas, en vinilo brillante, con rellenos térmicos que protegen del frío invernal y tienen divertidos detalles como botones especiales.
LA COLECCIÓN DE NIÑO
Con las mismas premisas de diversión y confort, llega Custo Growing para niños. Los jerseys, sudaderas y camisetas son la base del guardarropa, con el algodón y la lana como protagonistas. Los estampados cambian de registro y de colorido, pues son menos apastelados que los de ellas; aunque una serie de muñecotes dibujados sobre blanco tiene al rosa y otros pasteles como colores estrella.
Los estampados piden paz en el mundo, ven pasar a un pingüino esquiando y a un perro en Vespa, o juegan con dibujos figurativos que recorren el desierto, las calles de Miami o las paginas de un cómic, sazonados con rayas, manchas y tintes deslavados. Muchas prendas tiene las mangas en contraste con el cuerpo, como si fueran prendas superpuestas.
Las camisas son rústicas, con rayas de campesino o cuadros ventana deslavados y teñidos en degradados de colores. Llevan detalles como escudos bordados y botones de colores.
Vaqueros, cargos y bermudas están pensados para llevar grandotes y baggy –como los llevan los mayores– y son de sarga de algodón y de tejido vaquero, con detalles bordados, múltiples bolsillos y colores oscuros, lisos y manchados.
La colección también alcanza el punto más exquisito en la elaboración de las prendas de abrigo. Las grandes chaquetas de lana gorda en mezclilla tienen forma de americana o de chaquetón cruzado. Los chaquetones marineros se estampan con motivos digitales o se cortan en cuero ecológico y se llenan de bordados aplicados en tonos vivos. Además, hay trencas y gabardinas que lucen grandes estampados y parodian el estilo británico. Por último, las chaquetas acochadas, a base de materiales tecnológicos que abrigan mucho, juegan con formas de cazadora bomber y de plumones, con elásticos de punto, cuellos y ribetes de pelo, detalles bordados multicolores y forros y mangas contrastados.
COMPLEMENTOS PARA TODOS Y UN NUEVO INVENTO DEL INVENTOR CUSTO
En la colección de complementos, encontramos un nuevo invento del siglo de Custo Dalmau. Son los botines multicolores, que se inspiran en las botas de aprés esquí y que son el desarrollo lógico, en clave invernal de los deliciosos sneakers de la marca.
Botines cálidos de media caña, acolchados y con suelas ergonómicas aislantes, que se cierran por tiras de velcro multicolores, que destacan, llamativos, sobre los tejidos acochados o sobre el pelo multicolor o de estampado animal de algunos modelos de niña. Los tigres y los monstruos alegran los modelos para niño.
Lo más extraordinario del invento es que al igual que los sneakers, los après de Custo Growing se lavan en lavadora.
Los nuevos modelos de zapatillas deportivas conservan su forma aerodinámica y su peso pluma, para ganar en intensidad de colorido. Los cordones son de colores que contrastan y llevan bordados, pespuntes y mil y un detalles.
La colección de calzado crece también a base de botas para la lluvia en caucho estampado, y botas de treckking que mezclan pieles oscuras con nylón estampado y suben sus cordones hasta media caña.
Mochilas para el cole de alegres dibujos, bolsas de asas tipo shopping, bufandas y foulards de lana, seda y pashmina, complementan una colección infantil en la que no falta detalle…ni muñecotes!.
Custo Growing remata su juego con un montón de muñecos de trapo. Monstruos buenos, animalotes inventados que recuerdan a los conejos, a los osos, a los perros y a los gatos y que son un aluvión de divertidos materiales: orejas de fieltro, boquitas de botones, morritos de corazón, mejillas de pespuntes en materiales suaves y blanditos acolchados. Son los amigos de Suki, que vestida de astronauta, mira sorprendida dentro de su escafandra.














